viernes, 23 de septiembre de 2011

Los derivados de la madera

son una opción económica y resistente para elaborar muebles u otros objetos. Se obtienen a partir de virutas, serrines, cortezas o ramas, y en general tienen forma de paneles. Las variedades más comunes son los aglomerados, contrachapados y fibras
  • Contrachapado. Está compuesto por cinco chapas de madera encoladas y prensadas. Se emplea en interiores, aunque con ciertos procesos puede adaptarse al uso exterior. Algunas variedades para usos decorativos están revestidas de maderas nobles. Si se emplean en baños y cocinas, se revisten de PVC por su calidad impermeable. Para su elaboración se emplean el pino, el haya o el álamo.
  • Aglomerado. Aprovecha los residuos de carpintería, que se trituran, mezclan y calientan hasta convertirlos en tableros rígidos. Es barato y fácil de trabajar, de textura irregular y porosa, y se utiliza para parqués, tarimas flotantes y tableros.
  • Fibras. Se elaboran con fibras de madera unidas con cola y prensadas. Se diferencian dos tipos según la densidad de las fibras con que se fabrican: los paneles HDF, de densidad dura, y los MDF, de densidad media.

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